lunes, 17 de septiembre de 2018

PARROCOS Presbítero Pedro Nel Alzate Giraldo

5. PARROCOS

Presbítero Pedro Nel Alzate Giraldo 


Nació en Neira el 9 de diciembre de 1 939. 

Ordenado sacerdote por el excelentísimo Monseñor Arturo Duque Villegas. 

Ejerció su ministerio en Aguadas tres años; luego, pasó a Santa Rosa de Cabal; siempre fue notorio su trabajo con lajuventud. 

Los jóvenes santarrosanos de la época recuerdan el teatro parroquial. Uno de ellos, gran colaborador manejaba la máquina del cine, y fue el encargado de venir a Manizales a alquilar las películas en la Librería de las Hermanas Paulinas; siempre continuó con su espíritu de servicio. Cuando el padre Pedro Nel rectoraba el Liceo Arquidiocesano, por aquello de que “el mundo es un pañuelo”, ese mismo colabora­dor llegó como profesor a esta importante institución educativa. 

Indiscutiblemente, si con cuidado se siembra, buena cosecha se recoge; cuando el presbítero Alzate estaba en la construcción del templo de Villa Pilar, ese joven colaborador, Luis González López, nombre que merece ser asentado con buena tinta, ya era Vicerrector en la Universidad de Manizales; un día, en una sesión de Consejo Directivo, trataron el tema del espacio ocupado por lo que antes era la capilla del Colegio del Sagrado Corazón. Como no faltan los iconoclastas, alguien sugirió en esa reunión contratar una volqueta para llevar las imágenes y el altar hasta el basurero de Manizales. 

“Yo me encargo de las imágenes y de lo que en esta dependen­cia sobre”- intervino el doctor Luis González, miembro de dicho Consejo..Por coincidencia, este señor había sido, años atrás, buen recipiente de las lecciones del padre Pedro Nel. En efecto, el Cristo del altar mayor, el ambón y el altar de piedra del templo de Nuestra Señora del Pilar se deben a la oportuna intervención del doctor Luis, cuando aprovechó el no muy lúcido momento del iconoclasta. 

Las imágenes de María y José, tuvieron otro grandioso destino porque el padre Hoover Cardona Álvarez entró a tiempo en el mencionado desmantelamiento de la Capilla del Colegio del Sagrado Corazón. Por eso en otro altar están presentes, en donde un gran número de feligreses, al admirarlas, dirigen sus oraciones al Cielo. 

El Pbro. Pedro Nel fue párroco durante trece años en la Iglesia por él construida; capellán de la Clínica de los Seguros, y once años párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro. 

Profesor del Seminario Menor un año; luego, laboró cuatro años en el Seminario Mayor; ya lo mencionamos como rector del Colegio Arquidiocesano; como educador, recibió la medalla Francisco José de Caldas; también, dos años, fue rector del Colegio Mayor de Nuestra Señora; corría el año 1982 y, con motivo del día del educador, por Decreto Nacional N° 1303, fue condecorado con la Medalla Camilo Torres. 

A uno de sus amigos, de muy buen humor, un día le pedimos razón del padre Alzate Giraldo 

-Tiene algunos problemitas de salud por “meter tanto el hombro”; ha sido sometido a intervenciones quirúrgicas, no sé si de uno o de los dos hombros; donde estaba siempre “metía ambos hombros en los asuntos a él encomendados” terminó por 

lisiarse desde el hombro izquierdo hasta el derecho luc la razón de su gran colega; en realidad, severa dolencia aqueja al padre Pedro Nel. 

Con el padre Alzate Giraldo se abrió el Libro I de Defunciones. 

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Calle 10 No. 2 D 45 Villapilar Manizales 

PARTIDA DE DEFUNCIÓN 

EL SUSCRITO CERTIFICA QUE EN LIBRO 1 FOLIO 1 No. 1 

En la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar de Manizales el día dos de julio de mil novecientos ochenta y siete, fue sepultado canónicamente el cadáver de Alfonso Antonio Gómez Cardona de setenta y cinco años de edad, hijo de Simón Gómez y Eduvina Cardona. Casado con Lilia Londoño. 

Doy fe: Pbro. Pedro Nel Alzate Giraldo 

Expedida en Manizales a doce de julio de dos mil doce. 

Doy fe 

Pbro. Héctor Hernán Ramírez Ríos Administrador Parroquial

viernes, 14 de septiembre de 2018

5. SACERDOTES Pbro. José Pablo Escobar Sáenz

5. SACERDOTES 
Pbro. José Pablo Escobar Sáenz 



De acuerdo con su hoja de vida, nació el 26 de mayo de 1937. 

Ordenado sacerdote el 20 de noviembre, 1 960, por Monseñor Arturo Duque Villegas. 

Ejerció como vicario en Salamina, Pensilvania, Santa Rosa de Cabal, Neira; capellán en Cristo Rey, Coldeportes, 

Hospital Universitario, Escuela de Cadetes, Ejército en Bogotá, 

Escuela de la Policía en Bogotá, 

Escuela de Carabineros en Manizales, Universidad de Manizales. 

Se desempeñó frente a la Pastoral Juvenil en la Fundación Manuel Mejía, Federación Nacional de Cafeteros. Pastoral Parroquial U.S.A. en Filadelfia y en Miami; en Alemania, durante un tiempo siguió en la misma línea de apostolado. 

Al regresar a Colombia, estuvo al frente de las parroquias de Jesús Nazareno, la Santísima Trinidad —La Cabaña—, San Juan Bautista. 

Ocupó la Vicerrectoría del Colegio de Nuestra Señora, desde 2.011 hasta mediados del 2012- 

Llegó a ejercer los destinos de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar (Villapilar), en 1992. 

Fue el padre José Pablo quien abrió el primer Libro de Matrimonios del Despacho Parroquial de Nuestra Señora del Pilar, ceremonia realizada en el Salón de Actos del Colegio M ariano Ospina Pérez. 

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Calle 10 No. 2 D 45 Villapilar MANIZALES 

PARTIDA DE MATRIMONIO 

EL SUSCRITO CERTIFICA QUE EN EL LIBRO 01 FOLIO 1 NÚMERO 1 SE ENCUENTRA LA SIGUIENTE PARTIDA 

En la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, a veintiocho de julio de mil novecientos ochenta y cuatro, el presbítero José Pablo Escobar Sáenz, presenció el matrimonio que contrajo Ramón Alberto Londoño Vinasco hijo de Roberto Londoño y Ofelia Vinasco. Bautizado en la inmaculada - Manizales, el cuatro de enero de mil novecientos cincuenta y tres. Con Beatriz Elvira Correa Mejía hija de Jaime Correa y Rosalba Mejía. Bautizada en Jesús Nazareno - Manizales, el veintiséis de enero de mil novecientos cincuenta y ocho. Testigos: Rubén Darío Parra y Clemencia Correa Mejía. Xxxxx 

Doy fe: Pbro. José Pablo Escobar Sáenz 

Expedida en Manizales, Caldas a once de julio de dos mil 

doce. 

DOY FE 

Pbro. Héctor Hernán Ramírez Ríos Administrador Parroquial 

En este mismo periodo llegó la primera visita pastoral a la 

Parroquia, como consta en el libro de Actas de Visitas Pastorales de la Arquidiócesis de Manizales. 


ACTA DE VISITA PASTORAL LA CU ASI-PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR 

“En los días del 7 al 10 de junio de mil novecientos ochenta y siete tuve la satisfacción de practicar Visita Canónica a la Cuasi-Párroquia de Nuestra Señor del Pilar, dirigida por el señor Presbítero José Pablo Escobar. 

Aprecio y agradezco la acción pastoral, en particular la voluntad y decisión del Padre José Pablo que ha desplegado sus energías a poner 

Cumplido enteramente el programa de encuentros, diálogos y celebraciones previstos, cumplo el deber de enviar las siguientes recomendaciones para el progreso de la comunidad. 

1 El don de la fe y'las virtudes de religiosidad y colaboración que animan a la feligresía deben consolidarse e intensificarse para madurez cristiana de las personas y de la comunidad. 

2 Aprecio y agradezco la acción pastoral, en particular la voluntad y decisión del Padre José Pablo que ha desplegado sus energías a poner las bases formales de la Parroquia. El Señor le recompense y la feligresía lo estimule con su presencia y participación. 

3 Es providencial que el lanzamiento formal de la Parroquia coincida con el plan pastoral nacional de renovación de las Parroquias, pues de tal manera ésta del Pilar comenzará con vitalidad profunda y plena. Lo esencial es formar verdadera comunidad por lo que el Directorio Nacional de Pastoral Parroquial enseña: “Todos los miembros de la comunidad parroquial están llamados a construir entre ellos vínculos de pertenencia semejantes a los que se establecen en una verdadera familia. Esta pertenencia no se reduce a un movimiento de simpatía ni al hecho de habitar un territorio parroquial ni a prácticas sacramentales esporádicas. La pertenencia debe proyectarse en comportamientos habituales y concretos que manifiesten los vínculos que atan a los miembros de la parroquia entre sí: conocimiento, trato, comunicación, ayuda mutua, participación en los actos de culto, colaboración a la solución de los problemas de la comunidad (D.N.PP.985'). 

La base teológica es la doctrina admirable del Apóstol: “Os exhorto a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados... soportándoos unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza que habéis sido llamados. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos ” (Efi 4,1-5) 

4 Grupo apostólico 

La madurez cristiana de una comunidad está condicionada prácticamente por la presencia y actividad de los apóstoles seglares, por lo que enseña el Concilio: “La Iglesia no está verdaderamente formada, no vive plenamente, no es señal perfecta de Cristo entre los hombres, en tanto no exista y trabaje con la Jerarquía un laicado propiamente dicho. Porque el Evangelio no puede penetrar profundamente en las conciencias, en la vida y en el trabajo de un pueblo sin la presencia activa de los seglares. Por ello, ya al tiempo de fundar la Iglesia hay que atender sobre todo a la constitución de un maduro laicado cristiano ” (A. C. 21). Por ello aplaudo y estimulo los grupos apostólicos ya existentes y cuantos se puedan organizar en el futuro. 

5 Obras parroquiales. 

Desde luego lo básico y fundamental es emprender la construc­ción del templo, que formará sólidamente la comunidad. Recomiendo por tanto organizar pronto los trabajos iniciales con la conciencia muy clara de que al propio tiempo hay que ir construyendo el templo espiritual que es cada una de las personas, a tenor de la enseñanza de San Pablo “¿No sabéis que sois santuario de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el santuario de Dios, Dios b destruirá a él, porque el santuario de Dios es sagrado y vosotros sois ese santuario’’ (1. Cor. 3,16,17) 

6 Las obras de construcción y la organización pastoral reclaman la colaboración generosa de todos, de la que no dudo y espero que sea constante hasta conformar la más activa y eficaz de todas las parroquias. 

7 El archivo parroquial se perfeccionará con la aplicación fiel de las recomendaciones que van en pliego aparte. 

8 Concluyo renovando mi gratitud al Pastor de la Comunidad y a las personas que participaron en la Visita, pues su presencia y colaboración fueron el éxito de este encuentro. 

Los encomiendo al Señor y para que sus mejores propósitos alcancen pleno éxito los bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. 

Esta Acta debe comunicarse a la feligresía en las santas Misas del domingo siguiente a su recepción. 

Dada en Manizales, a diez y seis de julio, del Año Mariano mil novecientos ochenta y siete. 

Firmada 

José de Jesús Pimiento Arzobispo de Manizales. 


VISITA PASTORAL A LA CUASI-PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR. 

EXAMEN DEL ARCHIVO PARROQUIAL 

Fueron examinadas 29 partidas de Bautismo y 3 de Matri­monios. 

I. Libro de Bautismos 

Anotaciones: 

1 Al margen se deben escribir el nombre y apellidos del bautizado. 

2 Igualmente, debajo del apellido, se escriben las iniciales “1”, “n”, o “a”, según se trate de legítimo, natural o adoptivo. 

II. Libro de Matrimonios 

Al margen y debajo de los apellidos se deben anotar el número del expediente así: 1/87 etc. 

III. Anotaciones generales 

1 No hay que poner el sello parroquial a cada partida. Se autentica simplemente con la firma del Párroco. 

2 Se recomienda leer cuidadosamente y aplicar el Decreto 285 de abril de 1983 sobre Archivo Parroquial. 

Dado en Manizales a diez y seis de julio de mil novecientos ochenta y siete. 

Firmada 

José de Jesús Pimiento Arzobispo de Manizales. 

jueves, 13 de septiembre de 2018

5. PÁRROCOS Presbítero Antonio Nieto Arias

5. PÁRROCOS 

Presbítero Antonio Nieto Arias 




No fue complicado en el mes de julio de 2012 entrevistar al padre Nieto Arias en su residencia del Barrio San Joaquín de la Capital Antioqueña; casi coincidimos con su fecha de cumplea­ños, 14dejulio. Está pasando porsus81 años; nació en Aguadas en 1931. Hijo de Luis Eduardo y Ana Joaquina. Inició estudios de bachillerato en el Seminario Menor de Manizales; luego, en el Seminario Mayor, cursó Filosofía y Teología; en Medellín, de manos del Excelentísimo Buenaventura Jáuregui, Obispo Auxiliar de la capital antioqueña, recibió las órdenes del presbiterado, el 3 de noviembre de 1957. 

De su vida de seminarista, lo recuerdan sus compañeros como uno de “Los tres patriarcas”; los otros dos eran Antonio Orozco Candamil (también aguadeño) y José Jesús Henao; de agregarse uno más, nuestro vecino, el doctor Ramón Correa Jaramillo, hubiera completado el cuarteto. Conocerlos con este nombre y mirarlo hoy cuando empieza a notarse el peso de los calenda­rios, aprendemos el significado del porte patriarcal. 

En la pirámide social, ubicamos a su familia en la “media - media”, es decir, para ellos había épocas de “vacas gordas” y de “vacas flacas”, así como la Historia sagrada nos enseñó con la figura de “el Soñador José”, hijo del patriarca Jacob. 

Para Antonio Nieto. su vida de seminario fueron siete años de “vacas flacas”; su apretada economía no le alcanzaba para comprar sotanas nuevas; vestía las que le compraba a Juvenal Mejía; como él era robustico, Antonio debía repararlas con pinzas para acomodarlas a su talla. Cuando estrenó sotana por primera vez, se debió a un regalo de Monseñor Augusto Trujillo Arango, Obispo Auxiliar de Manizales, a quien le guarda eviterna gratitud. 

Al finalizar estudios, según libros contables, Nieto Arias quedó registrado en la lista de los deudores de pensión en el seminario. Principió a ejercer en La Dorada; allí ganaba $ 60,00 (sesenta pesos) y, con ese sueldo, logró cancelar la deuda acumulada durante tres años en época de “vacas flacas” en su vida de seminarista. 

Siendo niño lo sedujo la oratoria sagrada; su modelo fue el padre Rubén Mejía Ángel, párroco del Templo de La Inmaculada Concepción de Aguadas; con profunda devoción le escuchaba sus sermones y se fijó la meta de ser algún día tan buen predicador como él. 

Cuando la Parroquia de la Inmaculada de Aguadas celebró su centenario, fue Nieto Arias el invitado para predicar las fiestas, “con arzobispo a bordo” (Monseñor Pimiento) -con mucho humor nos cuenta el Padre Nieto- “fue para mí una gran satisfacción en mi vida; lo hice con mucho fervor y alegría, porque mi sueño en el campo de la oratoria sagrada se hizo realidad. El Padre Nieto Arias, con pecho de acero, subió a los pulpitos a predicar las fiestas patronales de las iglesias de casi todo el Departamento. Sin lugar a dudas, fue émulo de Mejía Ángel. 

Cuando era seminarista, en una de las calles céntricas de Medellín, conoció la sastrería de don Enrique Amaya, especia­lista en confección de ropa para religiosos; este señor le ofreció la oportunidad de ganarse “unos pesos”; le enseñó a tomar medidas y le proporcionó un muestrario de paños. Así, el seminarista Nieto vendía sotanas en Manizales y el sastre en mención le daba un porcentaje. Al ordenarse sacerdote, el primer nombramiento fue como coadjutor de una importante parroquia de uno de los municipios de Caldas; no obstante, significó para él un disgusto, pues el párroco, a quien iba a servirle, no lo recibió con el argumento de que “era muy metalizado”; todo porque antes, aprovechaba la oportunidad brindada por el sastre antioqueño confeccionista de paramentos religiosos. 

Entre otros cursos en su hoja de vida registrados, cuenta haber recibido, en Bogotá, uno de Teología con Joseph Ratzinger, el Pontífice Benedicto XVI. 

Una pausa para referirnos a tan encumbrado personaje: tres veces visitó a Colombia; quienes gozaron la fortuna de recibirle clases, lo recuerdan con lágrimas de alegría, pues nunca pensaron enriquecer sus biografías con una página en la que incluyeron este gran acontecimiento. 

Resultará larga esta interrupción, pero los amigos de la música también habrán anotado este pasaje de la vida de quien fue nuestro Pontífice hasta el 28 de febrero de 2013; en dos de sus viajes a Bogotá, pidió que lo acompañaran a El Rosal, pueblo cundinamarqués al occidente de Bogotá, en donde existe un monasterio de los padres Benedictinos; allí quedó fascinado por un instrumento hecho de guadua; en su segundo viaje a esa población, se sentó frente al órgano de 854 flautas, e interpretó varias obras musicales. 

Después de tan justa pausa, anotémosle a Nieto Arias, varios cursos de Pastoral Familiar y, en esta rama, ocupó el cargo de Vicario, en reemplazo del Obispo. Creó el programa radial El Pregonero Mariano (Radio Manizales) y lo dirigió por 16 años. 

Profesor en el Colegio de Nuestra Señora desde 1962 hasta 1984 (22 años); no sólo orientó la cátedra religiosa; fue también asesor espiritual. De la misma manera se desempeñó en el Seminario Menor; fue Capellán en San Pedro Claver; un gran colaborador en el trabajo del padre Sigifredo Ortiz, en la Parroquia de La Santísima Trinidad y Capellán en Villa Hermosa. 

En 1981 llego a ejercer los destinos de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar en donde dejo imborrables huellas para la historia de este sector y una magnifica hoja de vida . 

Con una comisión de fieles de la Parroquia, fueron a la Secretaría de Educación del Departamento, y allí consiguieron en préstamo el Aula Máxima del Colegio Mariano Ospina Pérez para la celebración de la Liturgia. En este recinto se llevó a cabo el primer matrimonio y el primer bautizo. 

Con su firma aparece asentada la primera partida de Bautismo, aquí reproducida con el permiso del doctor Ramón Correa Jaramillo: 

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Calle 10 No. 2 D 45 Villa pilar 

MANIZALES 

PARTIDA DE BAUTISMO 

EL SUSCRITO CERTIFICA QUE EN EL LIBRO 01 FOLIO 1 NÚMERO 1 

SE ENCUENTRA LA SIGUIENTE PARTIDA 

JULIANA CORREA MONTOYA 

En la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar, a veintisiete de septiembre de mil novecientos ochenta y uno, el presbítero Antonio Nieto Arias, bautizó a Juliana Correa Montoya nacida el veinte de julio de mil novecientos ochenta y uno. Hija legítima de Inés Elena Montoya Moray Ramón Alfredo Correa Ospina. Abuelos paternos: Ramón Correa Jaramillo y Dolly Ospina de Correa. Abuelos maternos: Gabriel Montoya Ramírez e Inés Mora de Montoya. Padrinos: Ramón Correa. Jaramillo y Dolly Ospina de Correa. 


Expedida en Manizales, a doce de julio de dos mil doce. 

DOY FE, 

Pbro. Héctor Hernán Ramírez Ríos 

Administrador Parroquial 



El padre Nieto no contó con auxilios oficiales; fue realmente fiel a una tradición de nuestros pueblos: “Casi todos los templos de Colombia se hicieron a punta de empanadas” afirmó el doctor Alfredo Cardona Tobón en su columna del Papel Salmón de La Patria7. Así mismo, el párroco de Villa Pilar principió a organizar festivales para adquirir fondos e iniciar la construc­ción. No faltaron las “malas lenguas” que muy sutilmente sugirieron irregularidades en el manejo de la cuenta parroquial.' 

Era una parroquia sin paramentos sacerdotales; las primeras celebraciones litúrgicas se realizaron con vestiduras prestadas; desde esta época principiaron a conseguir armarios y ornamen­tos. Con dineros de los festivales, con el tiempo, lograron conseguir una carpa y equipo de sonido, pero como nunca faltan los amigos de lo ajeno, alzaron con estos implementos, así como antes lo habían hecho con nuestra primera campanilla. Siempre hubo motivos para que el pesimismo cundiera; por fortuna, entre los vecinos no faltaban las personas entregadas a la acción propuesta. ¿Cómo olvidar a la profesora Nubia Alzate, cuando dedicaba parte de su tiempo en las actividades programadas para echar adelante las acciones pro Templo? Al columnista arriba citado se le escapó la descripción de cuadros costumbristas como pudo haber sido el de doña Rosario Duque de Alzate armando empanadas y echándolas a la paila de aceite caliente, y luego el doctor Ramón Correa encargado de la distribución y venta de las mismas. Los lectores sabrán perdonar esta divagación o coletilla, pero no podemos pasar inadvertida una anécdota de uno de estos días de festival: los nietos y otros familiares de doña Rosario fueron a visitarla al sitio donde ella estaba laborando pro templo, pidieron chocolate con empanadas y fueron a salir del lugar cuando Rosarito los atajó: 

-Un momento, ¡muchachos! En la casa, el algo es gratis, pero aquí, estas empanadas son para el templo; así es que ustedes ¡pagan, o pagan! 

Volviendo con el padre Nieto, es posible que el comentario de “las malas lenguas” le hubiera causado algún disgusto; un día consignó el poco dinero de la Parroquia en el Banco Central Hipotecario y presentó la renuncia. Después de un tiempo, fue nombrado Capellán del Palacio Arzobispal. 

En Villa Pilar, cuenta Nieto Arias, algún día una viejecita muy agripada me dijo: -Padre, vengo a confesarme con usted a ver si se me cura esta gripa. -La confesé; no sé si se alivió; pero a mí, ¡casi no se me cura la peste contagiada por esa penitente! 

En el año 2002 se fue para Medellín, entre dos o tres años laboró en La Candelaria (Basílica Metropolitana); actualmente está en Belén Rosales, Parroquia Jesús de la Buena Esperanza. Primero fue víctima de la erisipela; en el 2012 estuvo muy limitado físicamente; a principios de ese año lo intervinieron quirúrgicamente y le afectaron las cuerdas vocales; a mediados del mes de agosto de ese mismo año, volvimos a visitarlo y lo notamos con su salud en “menguante”.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

5. PÁRROCOS Presbítero Jorge Henao Gómez

5. PÁRROCOS 

Presbítero Jorge Henao Gómez 



El padre Jorge nació en Manizales el 6 de enero de 1924; estudió en esta ciudad y en Roma se licenció en Teología; ordenado sacerdote por monseñor Concha el 21 de agosto de 1949. 

Fue cooperador en Quinchía, en la época de la violencia política; como mecanismo de defensa por la intranquilidad del momento trató de remediarla, además de sus oraciones, con notas de gran humor; muy recordada una carta escrita a otro sacerdote de su época, cuando trabajó en Quinchía: “Después del último que mataron, no han matado más” 

En su época, la recomendación para los sacerdotes era no quitarse la sotana; el padre Jorge fue buen cumplidor de las normas y ni para jugar al fútbol se la quitaba; dentro de ella escondía el balón y obtenía así una ventaja. Cuentan sus alumnos del Instituto Universitario: “como el padre era muy aficionado al fútbol e hincha del Once Caldas, si este equipo perdía el partido del domingo, el genio se le alteraba un poco hasta el punto de que debían preparar mejor la lección del Lunes”. 

Fue capellán en San Jorge; profesor y capellán en el Instituto Universitario en 1959; rector en el Colegio Pió XII de Salamina. 

Su paso por la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar también fue fugaz; hasta aquí no se había llenado la primera página del archivo del Despacho Parroquial. 

Las celebraciones continuaron en el sitio atrás mencionado. La enfermera regaló una campanilla muy sonora, pero los amigos de lo ajeno le echaron mano para darle una destinación no tan santa. El padre Jorge manifestaba su pesimismo en relación con el avance de la Parroquia; y tenía razón, pues los vecinos apenas despegaban en sus nuevas viviendas; los gastos de adaptación, la cuota inicial, más la amortización mensual de los apartamentos estaban ahorcando a más de uno. 

Murió el padre Jorge el 18 de enero de 1996.

martes, 11 de septiembre de 2018

5. PÁRROCOS Monseñor Duván Isaza Botero


5. PÁRROCOS

Monseñor Duván Isaza Botero





Hijo de Gerardo y Mercedes; nació el 19 de enero de 1935; se ordenó como sacerdote claretiano el 22 de noviembre de 1959. Doctor en Derecho, Universidad de Manizales; profesor en el Instituto Universitario de Caldas; en el Colegio de Nuestra Señora, en la Divina Providencia, rector del Semenor y capellán del Instituto Manizales durante ocho años. 

Sus méritos lo hicieron acreedor al • nombramiento como “Capellán de Honor de El Papa”. 

Un sábado, en las horas de la tarde, el Presbítero Duván, primer párroco de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar llamó al doctor Ramón Correa Jaramillo: 

—“Celebraremos la Sagrada Liturgia aunque sea a la entrada de tu apartamento; consigue una mesa y allí puede oficiarse”. 

Efectivamente, a la entrada de la Célula 4, núcleo 1, fue ubicada la mesa para la celebración de la primera misa de la nueva Parroquia. El vino de consagrar lo proporcionó el padre Bernardo Naranjo Giraldo, párroco de la Catedral. La limosna obtenida $ 300,00 (trescientos pesos) no alcanzó ni para pagar las hostias. 

Hn la esquina de la calle 10B con carrera 4a, en donde hoy funciona un supermercado, había una droguería; los dueños de f.k- negocio no hallaron inconveniente en que se ubicara una mesa en el andén para la celebración de la Misa el sábado en l:i lin de y el domingo. Fue Misa Campal. 

I ¡i permanencia del presbítero Isaza frente a la Parroquia fue lugaz, pues, llegada la Semana Santa de ese primer año. Monseñor Pimiento le ordenó ir a predicar las ceremonias en una de las Iglesias del municipio de Chinchiná. 

-Excelencia, ¿y dejo mis feligreses de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar? 

Monseñor Pimiento siempre ha hecho valer su autoridad. 

-No hay problema, allá llegará tu remplazo. 

Y sin más discusión, Monseñor Pimiento nombró al presbítero Jorge Henao Gómez para substituir al padre Duván.

lunes, 10 de septiembre de 2018

4. Decreto 137 del 20 de diciembre de 1979


Decreto 137 del 20 de diciembre de 1979

José de Jesús Pimiento, Arzobispo de Manizales, en ejercicio de su jurisdicción y mandato pastoral y teniendo en cuenta,

Que el Concilio Vaticano II en el Decreto “Christus Dominus” señala como causa de erección de nuevas parroquias la salvación de las almas;

Que el territorio de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chipre se ha venido colmando de nuevos habitantes por el progreso urbanístico de la ciudad;

Que el párroco de Nuestra Señora del Rosario de Chipre no alcanza a prestar el servicio pastoral como lo requiere su creciente feligresía;

Que en vista de lo anterior, se erigió como Persona Eclesiástica la Vicaría de Nuestra Señora del Pilar, segregándola de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chipre, según Decreto N° 137, artículo 5o de 20 de diciembre de 1979,

DECRETA:

Artículo 1º. Erígese la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar con territorio segregado de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chipre.

Artículo 2º. Los límites de la nueva parroquia serán los siguientes: del sitio denominado “El Abismo”, en la Quebrada “La Playa”, se toma una línea recta en dirección al Oriente hasta encontrar en Bella Vista la carrera 8ª, se sigue ésta hasta la calle 10 y continúa por ésta en dirección norte hasta el “Round Point” de Villa Pilar, para seguir por la Avenida Bernardo Arango V. hasta el sitio denominado “La Chimenea” y de allí hacia el oriente linea recta hasta la carretera que de Manizales conduce a Arauca, para continuar por ésta hasta “La Quiebra de Vélez”, y de este sitio, en línea recta hasta “El Abismo”, punto departida.

Artículo 3º. Los fíeles contribuirán para el sostenimiento del pastor del Culto Sagrado y de la Acción Pastoral mediante la oblación religiosa o diezmo personal, los estipendios arancela­rios y las ofrendas voluntarias.

Artículo 4º. Se organizará la pastoral de Evangelización por medio de catequesis para niños, jóvenes y personas maduras, así como las otras formas de pastoral que las necesidades concretas de la comunidad y la renovación de la Iglesia recomiendan.

Artículo 5º. Se procederá cuanto antes a presentar al Ordinario la nómina de quienes formarán el Consejo de Administración y, en plazo no mayor de seis meses se organizará el Consejo Parroquial de Pastoral.

Comuníquese y cúmplase.

Dado en Manizales a los 12 días del mes de diciembre de 1980, Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe.

(Firmado)

José de Jesús Pimiento. (Arzobispo de Manizales)

Jaime Angel Jaramillo (Canciller de la Arquidócesis)




domingo, 9 de septiembre de 2018

3. PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR

Fue creada por Monseñor José de Jesús Pimiento Rodríguez, el 12 de diciembre de 1980. 

Comprende los barrios y sectores de Villa Vista, Chipre Viejo, Venecia, Los Periodistas, La Española, La Chimenea, Villa Pilar uno, Villa Pilar dos, Aquilino Villegas, Santa Mónica, San Luis, Torres de Ávila, Zacatín. El sector rural comprende las veredas de: Manzanares, Morrogordo, la Linda, los Zagales, la Palma y Quiebra de Vélez. La nueva comunidad parroquial “es un conglomerado heterogéneo compuesta de clase media y pobre”. 

El Viejo Zacatín 

Para ampliar un poco acerca del espacio descrito, conviene una aclaración: los sectores cubiertos por el sagrado manto de Nuestra Señora del Pilar, son iguales en importancia. La bendición de María cae igual para todos. Entrar en el sector de “El Viejo Zacatín”' ha de servir como un ejemplo de la comunidad bella de nuestra Parroquia. 


Según el informe del padre Horacio Gómez, “los fieles de la Parroquial'. conforman una comunidad fervorosa, disciplinada que participa efectivamente en las celebraciones litúrgicas”. Pero la participación no es sólo en las actividades de la liturgia; el compromiso fue también en la obra material para la Parroquia; así, entonces, muchos nombres tendrían que incluirse en esta historia; mas, a libre elección, de entre los sectores de la Parroquia, al azar escogimos el conglomerado de el Viejo Zacatín. 

Nos ubicamos en la parte posterior de la Clínica, actual entrada a urgencias (mes de agosto de 2012). Desde aquí partiría el frustrado cable hacia el Chocó. Bueno será recordar que este vecindario también está ligado con la historia de la Licorera de Caldas, así como la estación del ferrocarril en donde hoy está situada la Universidad Autónoma; allí existe otro “Zacatín”; por cierto, es un vocablo de origen árabe, cuyo significado remitía a una calle o plaza en donde se vendían ropas; es muy poca la relación con el licor, pero de todas maneras el término semánticamente evolucionó hasta tomar entre nosotros el sentido de sitio de extracción de licor. 

 

Retrocedamos a un pretérito más próximo, a los primeros años de la década del 70: “Caminante, ¡no hay camino!” De este punto de partida, no existe paso para un vehículo de “un caballo” de fuerza; en efecto, los corotos transportados en una zorra de galería es necesario cargarlos en una carretilla de una sola rueda, de esas utilizadas en las obras para cargar la tierra, la arena u otros materiales. Por el estrecho camino, con todas las incomodidades que ello implica, esquivando los roces con la urticante ortiga, las tunas de los morales y haciéndoles ladito a pequeños reptiles con rabitos de ají, llegan los bártulos. 

Por supuesto, la cabeza de los nuevos habitantes se ocupa en ‘hacer camino al andar”. Surge el líder; se llama Pedro. Cuenta ya con la colaboración de otros vecinos, convencidos de la necesidad de ampliar el camino; a pica y pala empezaron a ampliar la senda; se organizó una junta con don Pedro señalado en la dirección; se planearon festivales para la venta de empanadas, gaseosas y otros comestibles para recolectar el dinero requerido para sufragar los trabajos de apertura de la senda. 

Finalmente, el Municipio colaboró un poco y lograron una calle como para poder llegar en carro hasta sus viviendas. La calle no daba espacio sino para un carro pequeño, pero sin posibilidad de voltear, justa y suficiente razón para la negativa del servicio de los taxistas. Poco a poco, los vecinos se encargaron de la ampliación del sendero hasta lograr espacio suficiente para reversar y así los taxistas pudieran prestarle el servicio a la comunidad cuando lo requirieran. Desde entonces, allá existe el sitio llamado “El Volteadero”. Al fondo se levanta un árbol y, a un lado, la gruta de “El Divino Niño”, imagen donada por el presbítero Florado Gómez. Los vecinos colaboraron con el material, y don Pedro fue el obrero. Este árbol debe ser un símbolo por varias razones de peso: fue sembrado por don Pedro, y allí se levanta como para dar firmeza al lleno o espacio ampliado a punta de “tierra echada y pisada” para la ampliación del espacio. El Divino Niño es el Celador. 

¿Y quién es don Pedro? Con este personaje se cumplió la sentencia de que “se hace camino al andar”. 

Lio bartulios, los acomodó en una zorra y fue hasta donde ya se comento unas líneas atrás. Al año siguiente ya había construido su casa y, unos años después, otros vecinos ya eran propietarios de sus moradas, casi todas construidas por don Pedro; así fue perfeccionándose como constructor y con sus técnicas ingénitas de líder. Sabía cuáles puertas debía tocar para lograr mejoras para su barrio, y contaba con la paciencia característica de quien espera; como a los cinco años logró alcantarillado; con la colaboración de un concejal consiguieron la instalación de los servicios de luz y agua. 

No todo ha sido alegrías en “El Zacatín”. Con los esfuerzos de la comunidad, iban preparando sus terrenos para sus necesidades; ya contaban con su caseta comunal y con su cancha de fútbol. 

Por costumbre en nuestro país, los más desafortunados soportan con estoicismo la apatía de los dirigentes frente a las necesida­des de los estratos desfavorecidos en la repartición del espacio en la pirámide social. De manera frecuente resulta un vivo hábil para aprovecharse de la gente buena y crédula, como sucedió en El Zacatín con un personaje sin frenos éticos y de labia fácil que se presentó y convenció a los vecinos; logró hacerse elegir presidente de la junta; sin explicaciones de ninguna naturaleza resultó con papeles firmados sin saberse por quién y de esa manera perdieron su espacio deportivo y su caseta comunal atrás mencionados. En ese terreno construyeron, con permiso abierto para los servicios públicos como alcantarillado, luz y agua, mientras que todavía muchos habitantes de El Viejo Zacatín no han gozado de esos servicios con el pretexto de que están en zona de riesgo. 



Afortunadamente un fallo judicial del Juzgado Séptimo Administración del Circuito de Manizales, con fecha del 21 de junio, fue favorable al Viejo Zacatín, con una razón sencilla: Si los habitantes de ese sector están en zona de riesgo, los de las nuevas construcciones en terrenos de la subdivisión de El Viejo Zacatín, terrenos incluidos en los límites del barrio Villa Pilar II, también tienen que estar en zona de riesgo. Según el fallo proferido, a quienes no se les ha reconocido su territorio se les debe abrir las puertas para la titulación de sus predios y no negarles la instalación de los servicios básicos. Así mismo, “Manizales deberá adoptar las medidas pertinentes para la reubicación de las familias en riesgo”. 

Es don Pedro Ochoa uno de nuestros personajes enterados de toda esta situación. Sus quejas fueron inútiles. El “aparecido vivo líder” murió trágicamente y los habitantes de “El Viejo Zacatín” dirigidos por don Pedro no tienen a quién reclamarle; sólo queda el comentario: “quién sabe, por debajo de la mesa, con cuánto le untarían la mano a ese “de cuyo nombre no quieren recordar” ni saber “de su movida truculenta”.